Kleta: tu bici eléctrica para usar los carriles cada día
Los ejes principales —Diagonal, Aragó, Gran Vía, Paral·lel— conectan el Eixample con el litoral, con Sants y con Sant Martí. Para subir a Gràcia y barrios altos, los carriles segregados se complementan con calles de zona 30.
Una e-bike convierte esas rutas en cómodas: pedaleas a tu ritmo, llegas sin sudar y aparcas en la calle de destino. Con Kleta la bici es tuya cada día, con mantenimiento y reparaciones a domicilio incluidos.
Si los carriles cambian o aparecen obras (es habitual), nuestro mecánico te puede asistir si surge cualquier incidencia mientras circulas.

Una bici pensada para tu día a día en Barcelona
Kleta te da tu propia bicicleta por una cuota fija —mensual, semestral o anual— pensada para el uso urbano por Barcelona, con los accesorios y servicios que necesitas el día a día.
Los 4 beneficios de tu Kleta en Barcelona
Suscribirte a una bici Kleta en Barcelona te da, cada mes, mucho más que una bicicleta:
- Mantenimiento y reparaciones sin coste extra: nada de talleres ni sustos en la factura, el mecánico se acerca a donde tengas la bici.
- Protección antirrobo y accesorios incluidos: candado, luces y lo que necesitas a diario; y si te la roban, tu suscripción te cubre.
- 5 € de crédito Cooltra cada mes para moverte en su sharing de motos y bicis cuando lo necesites.
- Suscripción flexible: kleta mecánica o e-kleta eléctrica, en planes mensuales, semestrales o anuales, también como beneficio laboral.
El servicio a domicilio de Kleta en Barcelona
Olvídate de cargar con la bici hasta un taller: en Barcelona vamos nosotros a donde la tengas. El proceso es así de simple:
- Algo no va bien: un freno que cede, una rueda baja, un ruido extraño.
- La reportas en la app: subes foto y descripción y eliges hora y lugar en menos de un minuto.
- Nuestro mecánico se desplaza hasta donde tengas la bici; solo necesitas estar para abrirla.
- Lista: recibes una notificación, reparada en el sitio y sin pasar por ningún taller.
Nuestros suscriptores en Barcelona ahorran +100 €/año en reparaciones frente a tener una bici propia.

